Dios

Es decir, que la bondad y la grandeza en ellas mismas o cuando se aplican a todos los niveles del ser, excepto a Dios, son principios. Esto vale también para la mayoría de conceptos de la Figura T, que pueden considerarse dignidades cuando se aplican a Dios (con la excepción de aquellos, como la minoridad o la contrariedad, que podrían ser inapropiados en este contexto). En el Ars generalis ultima, por ejemplo, la palabra dignitas solo aparece cuando Llull discute el primero de los nueve Sujetos, Dios; en el Ars brevis el término no aparece en ninguna parte.